Un órgano Hammond es un instrumento musical basado en los principios del electromagnetismo y de la amplificación a través de altavoces individuales, creado por el inventor estadounidense Laurens Hammond (1895-1973) y cuya producción va desde
1935 hasta 1978. La empresa del inventor de este instrumento no sólo estuvo vinculada a la música, sino que también desarrolló y comericializó otras invenciones, tales como dispositivos de cambio automático para automóviles, relojes de pared, etc.
Kraftwerk ('central energética' en alemán) es un grupo musical vanguardista alemán decisivo para el desarrollo de la música electrónica. Formado originalmente por Ralf Hütter y Florian Schneider en 1970, adquirieron fama tras la incorporación de Wolfgang Flür y Karl Bartos.
Las técnicas musicales y los instrumentos introducidos por ellos son hoy básicos, sin embargo, fueron realmente innovadores en su tiempo. Por las experimentaciones realizadas y por constituir la base sobre la que luego se asentó el género, son considerados como los padres de la música electrónica, ya que fueron los primeros en tocar música basada íntegramente en la utilización de instrumentos electrónicos. Adoptaron un estilo original, no restringido a la experimentación sónica.
El electroteremín (actualmente rebautizado tanerín) es un instrumento electrónico que imitaba el timbre del teremín (instrumento extraordinariamente difícil de tocar, ya que no utilizaba un teclado para generar los tonos).
En el Taller Radiofónico (unidad de efectos especiales de sonido de la BBC), Ron Grainer y Delia Derbyshire crearon en 1963 una de las primeras melodías electrónicas: el tema musical de la serie de televisión Doctor Who (1963-1989).
Luigi Russolo (30 de abril de 1885 - 4 de febrero de 1947) fue un pintor futurista y compositor italiano. Al comienzo de su carrera empleó una técnica divisionista, y sus temas giraban en torno a la ciudad y la civilización industrial. Entre sus obras más interesantes destaca Los Relámpagos de 1909-10. En 1910 firmó el Manifiesto Futurista y tuvo una participación activa en este grupo. Aunque sus pinturas no tuvieron una amplia resonancia, su música y sus instrumentos para hacer ruidos contribuyeron significativamente al movimiento futurista. Además, expuso sus principios en el libro El arte de los ruidos de 1913. Inventó una máquina de ruidos con la que hacía ruidos y que fue criticada porque las personas de la epoca no la supieron apreciar.